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18 de junio de 2011

Hace un año...

Hace un año aún estábamos con el disgusto de la derrota contra Suiza en el Mundial. Hoy somos campeones del mundo.
Hace un año estaba haciendo los exámenes para superar 2º en la Escuela de Idiomas. Hoy ya soy casi oficialmente (a falta de la matrícula) alumna de 4º.
Hace un año estaba estresada por los últimos exámenes de 1º de bachillerato. Hoy estoy a la espera de las notas de PAU.
Hace un año nos reíamos nerviosos ante la perspectiva de que íbamos a empezar 2º de bach. Hoy lo hemos superado.
Hace un año estábamos a un día de marcharnos a Londres. Hoy recordamos aquella semana con todo el cariño del mundo. Y yo me planto allí otra vez en un par de meses.
Hace un año aún no había empezado el Camino de Santiago. Hoy todavía tengo el recuerdo de la catedral recortada contra el cielo, el día que lo acabamos.
Hace un año jamás me había planteado escribir poesía. Hoy ha sido la poesía la que me ha dado algunas de las grandes alegrías de este año.
Hace un año la novela era un mero proyecto en mente. Hoy ya pasa de las 70 páginas, y eso que lleva varios meses abandonada por los estudios...

Este año he cambiado, creo. Todos hemos cambiado. La vida cambia. Como se dijo en el discurso de graduación, empezamos ahora una nueva etapa que nos va a definir para lo que venga después. Cada uno va a una universidad distinta, los caminos se separan. Pero, por favor, que nos queden noches como la de ayer.

Laura.

10 de mayo de 2011

Tensión

El momento incómodo en el que es la una de la mañana y tu estás acabando de pasar a limpio tus apuntes de historia, entonces llega alguien y te empieza a contar que ha estado todo el día de fiesta. Tú intentas acabar porque estás rendida y quieres irte a dormir, pero tampoco quieres quedar mal con la otra persona y no te desconectas. Tú sigues resumiendo el franquismo con toda tu buena voluntad y la persona empieza a quejarse de lo cansada que está, de lo mucho que le duelen los pies de tanto bailar.

Y tú solo quieres chillar, pero no puedes. Quieres chillar que ojalá pudieras irte tú de fiesta y quejarte por los pies, porque eso sería NADA comparado con las pocas horas que llevas durmiendo todos estos días, la presión que tienes encima... y lo que te queda aún por aguantar... pero no puedes, porque la otra persona no tiene la culpa de que tu vida actualmente sea una mierda pinchada en un palo y todo el mundo tiene derecho a pasárselo bien. Hasta tú lo tendrás dentro de, aproximadamente, un mes.

Hasta entonces solo queda aprovechar cada minuto de sueño disponible, apretar los puños y dar el último empujón. Y aguantar la tensión, sobre todo aguantar la tensión sin explotar. O sin romper a llorar, lo que es aún más complicado.

Laura.

17 de abril de 2011

~

Y, por fin, acabamos el segundo trimestre oficialmente. Ahora casi diez días de... ¿relax? No, que va, ni de coña. Pero ahora no apetece pensar en eso.

Hoy definitivamente tocaba la barbacoa hawaiana, y ha sido una absoluta locura. Ocho personas en un coche, a 150 km/h por la A-6... el coche empieza a decelerar. Y en el tercer carril. Cambiando a duras penas hasta el arcén (medio coche fuera del mismo, en la carretera, con camiones pasando a cinco benditos centímetros). No hay gasolina. Ni blas de donde está la siguiente gasolinera, no habíamos pasado ninguna desde que salimos de Madrid. Km 34. Salimos del coche, si se lo llevan por delante que se lo lleven a él y no a nosotros. No aparecen los chalecos. No aparecen los triángulos. Fresquete mañanero. ¿Y la sudadera? Pues no importa, debajo de los collares hawaianos. Una estampa digna, ocho personas con bermudas, camisas y collares (todo de flores) tiradas en un arcén esperando a la providencia divina en forma de primo de Edu con una garrafa de gasolina, al menos un litro para llegar a la siguiente gasolinera.

Aparece la guardia civil. Y se nos cae el alma a los pies. Ellos flipando con nuestras pintas, nosotros descojonándonos por no llorar. El primo de Edu se pierde. No encontramos los papeles del seguro. Llega el primo de Edu. El motor no quiere arrancar, pero debió sentir nuestra desesperación porque acabó funcionando. Los guardias, dos ángeles con uniforme, nos escoltan hasta la siguiente gasolinera y todo. No hay multa. Brutal, tremendamente surrealista.

Y el día... bueno, como cualquier día con esta gente. Poker, mojitos, Party&Co, barbacoa, cerveza con limón y un tiempo genial para un día genial. Así que se agradece un respiro en la rutina para findes como este, a ver si el siguiente en el pueblo lo iguala, como poco. Mientras... ¡a estudiar!

Laura.

15 de septiembre de 2010

Alonso: "Cuanto más antipático y raro piensen que soy, mejor"

Qué majete.

Ahora sí, último día de vacaciones. Mañana intercambiaré puestos con Sara, ella se quedará en casa pensando en su sex-symbol (o en el pesao') y yo iré a empezar el camino hacia la muerte, enterarme de tutores, profesores y queridos compañeros.

Quee hablando de lo del camino hacia la muerte. El otro día estuve pensando en el nombre del blog y lo poco que pega. Viaje a través del cielo. Y es un blog sobre el "viaje" de 2º de bach, que poco se parece al cielo. A lo mejor, volviendo con lo de la muerte, el cielo es lo que espera al final (?). Yo que sé, está claro que fue un nombre poco acertado.

En fin. He aprovechado bien el día, comprando el último material y comiendo fuera con Reyes, Alba y Bea después de recorrer una calle muy, muy larga cuyo nombre no recuerdo.

A singer in a smokey room...

Laura